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LÍNEAS
DE INVESTIGACIÓN
Producción
de bacteriocinas. Estudios genéticos y bioquímicos
Las bacterias han desarrollado ingeniosos sistemas de defensa
para una guerra continua que llevan a cabo con otros microorganismos.
Uno de estos sistemas, las bacteriocinas, son sustancias antiTecnológicas
de naturaleza proteica, de síntesis ribosomal, y generalmente
de bajo peso molecular. Nuestro laboratorio ha encarado el estudio
de algunas bacteriocinas producidas por microorganismos lácticos
de la colección de cultivos de CERELA, y que fueron aislados de
diferentes alimentos fermentados de la región. El objetivo principal
es la caracterización bioquímica y genética de la producción de
estos péptidos antimicrobianos y la evaluación de su potencial
utilización en las industrias alimenticias y farmacéuticas para
la inhibición de microorganismos patógenos que contaminan los
alimentos, y ponen en riesgo la salud de la población.
Caracterización
del sistema a-galactosidasa de lactobacilos.
Este proyecto, incluído dentro del programa NutraCells, es un
proyecto global de varios laboratorios de países de la UE y los
laboratorios de Genética y Tecnología y Desarrollo. Tiene como
principal objetivo mejorar la calidad y las propiedades benéficas
para la salud de los alimentos fermentados. Nuestro laboratorio
ha encarado particularmente estudios tendientes a mejorar las
propiedades nutricionales de los alimentos vegetales, especialmente
la soja. Para ello hemos iniciado (en colaboración con el grupo
del Dr. Jean-Christophe Piard, INRA- Jouy-en-Josas, Francia)la
caracterización bioquímica y genética del sistema a--galactosidasa,
enzima que es capaz de digerir los azúcares a-galactósidos (rafinosa,
estaquiosa y verbascosa) presentes en muchas leguminosas, y que
forman parte de los factores antinutricionales de estos productos
vegetales.
Metabolismo
de citrato y glicerol
La calidad de varios productos lácteos fermentados depende de
la capacidad de los microorganismos del cultivo "starter"
o iniciador, de producir compuestos de aroma y sabor característicos.
Uno de estos compuestos, el diacetilo, es el responsable del aroma
"cremoso" de la manteca, queso cottage, crema ácida,
etc., y componente importante del aroma de varios quesos y del
yogurt. La producción de diacetilo a partir del citrato de la
leche es una capacidad compartida de cepas de Lactococcus lactis
var diacetylactis, algunas especies de Leuconostoc y lactobacilos,
especialmente Lb. casei, Lb. plantarum y Lb. rhamnosus. Además
del citrato, otros sustratos como el glicerol, también pueden
dar lugar a la formación de diacetilo. Nuestro laboratorio esta
llevando a cabo estudios genéticos y bioquímicos, en colaboración
con el Lab. de Metabolismo sobre el metabolismo del citrato y
glicerol tendientes a mejorar (o controlar) la producción de diacetilo
en diversas cepas de lactobacilos de uso industrial.
Estudio
de la replicación de plásmidos en Lactobacillus delbrueckii y
Lb. lactis.
(en construcción)
Alimentos
funcionales de soja
Ver en " Líneas de Investigación " del Laboratorio Tecnología
y Desarrollo.
Producción
de cobalamina (vitamina B12) por bacterias lácticas.
Estudios genéticos y bioquímicos. Ver en " Líneas de Investigación
" del Laboratorio Tecnología y Desarrollo.
Biocontrol
de Escherichia coli O157:H7 mediante bacteriófagos. Estudio del
ciclo de infección en condiciones ácidas.
Director: Dr. Raúl R. Raya
Co-director: Dra. Elvira M. Hébert
El objetivo general del presente proyecto es el biocontrol de
Escherichia coli O157:H7 mediante el uso de bacteriófagos.
Escherichia coli O157:H7 es una de las bacterias patógenas más
virulentas que se conocen actualmente, con una dosis infectiva
que se estima es menor a 700 células. Este microorganismo pertenece
al grupo de los E. coli enterohemorrágicos (EHEC), un subgrupo
de los E. coli verotoxigénicos (VTEC), que producen enfermedades
que afectan al hombre y a los animales domésticos.
En 1982 se describió por primera vez este serogrupo en infecciones
alimentarias, y desde entonces en varios países en múltiples brotes
epidémicos. En los Estados Unidos de Norteamérica se estima que
O157:H7 es responsable anualmente de 70.000 casos infecciosos,
con 60 casos mortales, y con un costo médico estimado de 700 millones
de dólares. Las infecciones causadas en humanos por O157:H7 pueden
ser severas, con síntomas de diarrea, colitis sanguinolentas,
síndrome urémico hemolítico, o trombocitopenia púrpura trombótica;
en algunos casos las infecciones son mortales. No existe un tratamiento
efectivo para tratar las infecciones causadas por O157:H7, excepto
las terapias que controlan las complicaciones del daño celular
observado en estos casos.
Se desaconseja el uso de antibióticos, ya que estos no sólo remueven
la flora normal del intestino, sino también inducen en las cepas
patógenas el ciclo lítico de los fagos temperados presentes y
portadores de los genes de la toxina Shiga (Stx1 y Stx2), y por
ende la producción y liberación de la misma. La principal fuente
de infección de humanos es el consumo de carnes contaminadas y
mal cocidas, sin embargo también han sido identificadas como causas
de contagio de O157:H7 el consumo de agua, vegetales, jugos de
frutas, leche cruda o quesos producidos con leche no pasteurizada.
Este patógeno habita en los intestinos de una variedad de animales
salvajes y de granja, quienes lo transportan sin presentar síntomas
de infección. El 25% de los animales sacrificados en los mataderos
están contaminados con O157:H7, porcentaje cercano al 80% durante
el verano. Una de las características de E. coli O157:H7 es su
extraordinaria capacidad para sobrevivir en medio ácidos, lo que
podría explicar su baja dosis de infección. Este patógeno debe
sobrevivir el efecto del jugo gástrico, con valores de pH entre
1.5 y 2.5. A su vez, muestra una excelente sobrevida en suero
de quesos duros (pH 5.5) y en leche no pasteurizadas (pH 4.2),
aun en presencia de bacterias lácticas.
Varias estrategias preventivas se han propuesto para reducir los
niveles de la población de O157:H7 en el tracto digestivo de los
animales de granja, y por ende, la incidencia de las infecciones
por este patógeno en humanos. Entre ellas se pueden mencionar
el uso de vacunas; un cambio en el manejo y en las dietas de los
animales; el uso de probióticos (generalmente compuesto por cepas
de E. coli no patógenas); o el uso extensivo de antimicrobianos
(i.e., cloratos).
Una estrategia de biocontrol que se evalúa actualmente es el uso
de bacteriófagos (o fagos, virus que atacan a las bacterias),
específicos para O157:H7. El concepto de fagoterapia es considerado
como una alternativa para el tratamiento de las enfermedades infecciosas
donde el control con antibióticos se considera comprometido. Aunque
la idea de utilizar fagos para tratar animales no es nueva, sus
potenciales aplicaciones y ventajas como agentes antimicrobianos,
tanto en agricultura como en los sistemas de salud humanos, se
encuentra en los últimos años en una fase de “renacimiento”: como
ejemplos, los fagos han sido utilizados con éxito por Smith y
Huggins para reducir la incidencia de diarreas y la mortalidad
de terneros experimentalmente infectados con cepas de E. coli
enteropatógenas; mientras Barrow y colaboradores los usaron para
controlar los niveles de septicemia y meningitis en gallinas.
El uso de los fagos en el control de un patógeno ofrece un número
de ventajas: especificidad; coevolución con la célula sensible;
uso potencial de una única dosis; facilidad y efectividad; bajo
costo; y la posibilidad de su uso en combinación con otros procedimientos.
En el presente proyecto se propone aislar fagos activos contra
E. coli O157:H7, caracterizar sus ciclos líticos y desarrollar
herramientas útiles en el biocontrol de este importante patógeno
alimentario.

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